Gritar no es un "mal comportamiento" para un loro. Es la principal forma de comunicación del ave. Su loro no está intentando molestarle; normalmente está expresando aburrimiento, miedo, soledad o simplemente comprobando si usted sigue cerca. Por eso, para reducir el ruido no hay que castigarlo, sino entender lo que quiere decir.
Por qué de repente hace tanto ruido
Antes de intentar solucionar el problema, conviene comprender el mensaje que se esconde tras el ruido. En muchos casos, hay más de una causa implicada.
- La soledad y las llamadas de contacto: en la naturaleza, los loros llaman constantemente a su bandada. En casa, tú eres la bandada, así que cuando sales de la habitación tu pájaro puede gritar para oír que sigues ahí.
- Hambre intelectual: los loros son muy inteligentes. Sin juguetes, nuevas experiencias y actividad mental, pueden gritar simplemente para liberar energía o crear estímulos.
- Recompensa a través de la reacción: si corre a la jaula o levanta la voz cada vez que el pájaro grita, el loro aprende rápidamente que el comportamiento ruidoso llama la atención.
- Cansancio excesivo y falta de sueño: cuando un loro recibe menos de 10-12 horas de descanso tranquilo ininterrumpido, la irritabilidad y los gritos suelen aumentar.
Cómo reducir el ruido: cinco pasos prácticos
1. Mantén el pico ocupado. Una de las mejores formas de reducir los gritos es dar al pájaro algo que masticar, triturar o trabajar. Los juguetes de forrajeo, las ramas naturales, los juguetes de papel y otros elementos masticables seguros suelen ayudar mucho.
2. Deja volar al pájaro. El movimiento libre ayuda a quemar el exceso de energía. Un loro que ha estirado las alas y se ha movido lo suficiente suele estar mucho más tranquilo después. Sólo permita el vuelo libre cuando las ventanas estén cerradas o bien protegidas con mosquiteras.
3. Prueba la regla del susurro. Los loros suelen adaptarse al nivel de ruido de su bandada. Si su pájaro empieza a gritar, puede ayudarle acercarse y hablarle en un tono de voz muy suave y tranquilo. Para oírle, el loro tiene que callarse, y a veces empieza a responder en el mismo tono más bajo.
4. Premie el comportamiento tranquilo. Muchas personas se fijan en el pájaro sólo cuando se pone ruidoso. Funciona mejor invertir ese patrón: acérquese, elogie y trate a su loro cuando esté tranquilo y callado.
5. Construye una rutina diaria estable. Un horario predecible de comida, actividad, atención y sueño puede reducir notablemente el estrés. Para la mayoría de los loros, son especialmente importantes entre 10 y 12 horas de sueño ininterrumpido en oscuridad y tranquilidad.
Lo que nunca debe hacer
- No grites: a un loro, eso puede sonar fácilmente como si te estuvieras uniendo al ruido de la bandada en lugar de intentar detenerlo.
- No asustes al pájaro ni golpees la jaula: el miedo daña la confianza y a menudo hace que el loro sea aún más ansioso y ruidoso.
- No utilice la jaula como castigo: debe seguir siendo un lugar de seguridad y descanso, no de estrés.
Si los gritos se vuelven agudos, inusuales o vienen acompañados de letargo, rechazo a comer o cambios en los excrementos, lo mejor es ponerse en contacto con un veterinario aviar. A veces, la vocalización fuerte no es un problema de comportamiento en absoluto, sino un signo de dolor, malestar o enfermedad.


