Las ciudades suelen sentirse más cálidas que los suburbios o el campo porque el asfalto, el hormigón, los ladrillos y los tejados almacenan bien el calor solar durante el día y lo liberan lentamente durante la noche. Por eso el aire de la ciudad se mantiene caliente durante más tiempo, especialmente después de un día caluroso.
Explicación
Esto se llama efecto isla de calor urbano. Las superficies oscuras se calientan mucho con el sol, las construcciones densas reducen el flujo de aire y el tráfico, los aires acondicionados y otros equipos añaden calor adicional generado por el hombre. En la práctica, la ciudad se comporta como una gran batería de calor.
Detalles
Fuera de la ciudad, los árboles, la hierba y la tierra húmeda enfrían el ambiente no sólo con sombra sino también con la evaporación del agua. En el centro de las ciudades suele haber menos vegetación y más superficies que apenas evaporan la humedad y se calientan fuertemente. El contraste se vuelve especialmente notable en las tardes y noches claras y tranquilas, cuando las zonas rurales se enfrían rápidamente pero la ciudad sigue liberando el calor almacenado. Las calles estrechas entre edificios altos también pueden retener calor porque el aire allí se mezcla menos libremente.
Es bueno saberlo
- El efecto suele ser más intenso durante la noche: durante el día la diferencia puede parecer menor, pero después del atardecer se vuelve mucho más fácil de notar.
- Los árboles realmente refrescan una ciudad: añaden sombra y reducen la temperatura mediante la evaporación de sus hojas.
- Las superficies más claras ayudan: los tejados y las carreteras pálidos reflejan más luz solar y se sobrecalientan menos.


